
He aquí que almeja y uva se encontraron con una belleza de la naturaleza.
Inocentemente nos acercamos a Xúchiles para observar de cerca la inmensidad y fuerza del río..
Y nos encontramos que entre tanta agresividad, los 7 colores del arcoiris se asomaron sin reservas para dejarse admirar.
No hay más palabras...

2 comentarios:
la almeja supo en ese momento
que el arcoíris sólo se encuentra bajo la silueta de la uva,
quien induce y seduce,
y al mismo tiempo llena de color.
Estupenda fotografía, grandiosa en verdad. No olvidemos que la fotografía es captura de luz y esta lo expresa a la perfección. Y tienes razón es increíble los grandes y hermosos contrastes que nos suele regalar la naturaleza… hubieras buscado una forma de que también se viera la caída del agua. Aún que se a la perfección lo difícil que es eso.
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