Baby estaba acostado, echando la siesta, mientras su madre lo miraba reservadamente, ambos habían acordado ir al parque un rato, aprovechando que la tarde estaba fresca, sin embargo, ella en realidad tenía otros planes en mente
Había comenzado a fumar más que de costumbre, y por las tardes, casi siempre apestaba a vino barato.
Su apariencia dejaba mucho que desear, maquillada en exceso como si fuera a ir a un baile, con minifaldas sumamente cortas, y perfume de violetas, blusas de estampados animales o flores exóticas y zapatillas de plataforma.
Vestimenta nada apropiada para ir a un parque, subir al trenecito, mecerse en un columpio o correr entre los cochecitos...
Ella era así y a baby le gustaba, siempre la miraba con gran ternura y admiración, como si fuera el único ser que existiera en su pequeña versión del mundo real y en realidad así era, mamy significaba todo para él, pues le inspiraba la seguridad que necesitaba.. y sin embargo, esto pronto iba a acabar.
Mamy dejó su novela del corazón a un lado de la cama, apagó el cigarrillo y dejó la copa carmesí a un lado. Se acercó unos pasos al cuerpecito que se encontraba inmune en la cuna, lo miró con detenimiento, como no queriendo olvidar los detalles y se centró en el cronometrado respirar de aquel ser.
Suspiró, bajó la mirada hacia la boquita que sacaba baba y las mejillas chapedadas, volvió a suspirar, dio al vuelta y caminó con cuidado para no despertarlo.
Tomó el cardigan que estaba tirado en el rincón, y salió de la estancia, giró la perilla y se fue.. jamás volvió....
lunes, 31 de marzo de 2008
lunes, 24 de marzo de 2008
resaca
Pasar los días sin tí es como dejar de beber..
Sólo pasa cuando uno ha tocado fondo, entendiendo o sin terminar de entender que me hace mal seguir con este estilo de vida.
Sucede más por seguir viviendo que por estar verdaderamente convencido...
Comencé a marcar en el calendario con una gran X en color rojo cada día que pasaba sin haberte visto o hablado contigo, porque pensar en tí es asunto aparte, supongo... que cuando lo deje de hacer ya no será necesario marcar nada.
La resaca en ambos casos parece la situación más terrible del mundo que me pudo haber sucedido.
Ni hablar... es despertar cada mañana y decirme a mí misma: Hoy estaré bien... y al caer la noche afirmar que pude lograr estar sin tí. No es nada fácil... me engaño constantemente.
Entonces miro al fondo del cajón del buró que está junto a mi cama, una botella de Vodka a punto de terminar se asoma, la veo dos, tres veces al día, con desprecio, con cierta atracción, con cierta melancolía, igual que aquella foto donde me estás besando. Ambas cosas las vuelvo a meter bien al fondo del cajón, ahí donde la luz no penetra, con este acto pretendo aparentar que ni el alcohol ni tu existen.
Miro constantemente el reloj y noto que el tiempo transcurre lentamente, definitviamente no está de mi lado.
Cierro los ojos e intento no pensar en nada, vaya que lo intento con ganas y voluntad, pero no... no sucede nada, o más bien sucede todo... la mente se vuelve un lienzo en blanco, listo para ser impregnado con los recuerdos, manchas de carmesí, lágrimas, sudor, fluidos... inútil resultó no pensar.
Abro los ojos y trato de entretener al subconsciente con quehaceres cotidianos, que al ser tan monótonos no sirven de nada, se puede pensar en todo mientras éstos se realizan.
Sesenta segundos hacen un minuto, y sesenta minutos una hora, vaya la llevo de gane, ya va medio día en el que logro subsitir sin tu ser. Pienso que esto pasará tarde que temprano, me doy ánimo aunque desisto de seguir el programa de pasos tan utilizado en las asociaciones AA, lo que le sienta bien a la mayoría de la gente, no me va a mi, comprobado.
El sueño me venció en algún momento, pues hoy se asoma un nuevo sol por la ventana. Me levanto lentamente y pienso que estoy a punto de superarlo.
Tomo el marcador y marco una X más al calendario en el 24 de mayo, entonces... la tentación me gana, cuento los días que han pasado.
Mierda... sólo son cinco días desde la vez que me dejaste. Corro, abro el cajón, tomo la botella y empino hasta el final.
Sólo pasa cuando uno ha tocado fondo, entendiendo o sin terminar de entender que me hace mal seguir con este estilo de vida.
Sucede más por seguir viviendo que por estar verdaderamente convencido...
Comencé a marcar en el calendario con una gran X en color rojo cada día que pasaba sin haberte visto o hablado contigo, porque pensar en tí es asunto aparte, supongo... que cuando lo deje de hacer ya no será necesario marcar nada.
La resaca en ambos casos parece la situación más terrible del mundo que me pudo haber sucedido.
Ni hablar... es despertar cada mañana y decirme a mí misma: Hoy estaré bien... y al caer la noche afirmar que pude lograr estar sin tí. No es nada fácil... me engaño constantemente.
Entonces miro al fondo del cajón del buró que está junto a mi cama, una botella de Vodka a punto de terminar se asoma, la veo dos, tres veces al día, con desprecio, con cierta atracción, con cierta melancolía, igual que aquella foto donde me estás besando. Ambas cosas las vuelvo a meter bien al fondo del cajón, ahí donde la luz no penetra, con este acto pretendo aparentar que ni el alcohol ni tu existen.
Miro constantemente el reloj y noto que el tiempo transcurre lentamente, definitviamente no está de mi lado.
Cierro los ojos e intento no pensar en nada, vaya que lo intento con ganas y voluntad, pero no... no sucede nada, o más bien sucede todo... la mente se vuelve un lienzo en blanco, listo para ser impregnado con los recuerdos, manchas de carmesí, lágrimas, sudor, fluidos... inútil resultó no pensar.
Abro los ojos y trato de entretener al subconsciente con quehaceres cotidianos, que al ser tan monótonos no sirven de nada, se puede pensar en todo mientras éstos se realizan.
Sesenta segundos hacen un minuto, y sesenta minutos una hora, vaya la llevo de gane, ya va medio día en el que logro subsitir sin tu ser. Pienso que esto pasará tarde que temprano, me doy ánimo aunque desisto de seguir el programa de pasos tan utilizado en las asociaciones AA, lo que le sienta bien a la mayoría de la gente, no me va a mi, comprobado.
El sueño me venció en algún momento, pues hoy se asoma un nuevo sol por la ventana. Me levanto lentamente y pienso que estoy a punto de superarlo.
Tomo el marcador y marco una X más al calendario en el 24 de mayo, entonces... la tentación me gana, cuento los días que han pasado.
Mierda... sólo son cinco días desde la vez que me dejaste. Corro, abro el cajón, tomo la botella y empino hasta el final.
martes, 18 de marzo de 2008
desangrar
Pasa que algunos días, en especial aquellos que empiezan peor que mal, donde quisiera que el dedo de dios te señalara, hiciera "plag" y desapareciera... Hoy es uno de ellos..
Todo empezó aquel día en que el viento azotaba con gran fuerza todo lo que encontraba a su paso, me parecía que el mundo se iba a acabar.Exactamente el reloj marcaba 3:35 de la mañana, cuando el sonido de las hojas contra mi ventana me despertó y pensé en ti.Pasó rato hasta que nuevamente logré conciliar el sueño, para entonces ya había amanecido, el sol había llegado con ese infernal ventarrón que resultó ser para mi, el presagio de que algo malo sucedería.Fue entonces cuando comencé a desangrarme, por dentro y fuera. Menorragia lo llaman los doctores, la sangre fresca brotaba de entre mis piernas, carmesí maloliente y lleno de recuerdos, malditos recuerdos. No podía dar más de dos pasos cuando ahí estaba de nuevo, llenando nuevamente la purificada toalla de algodón, sangre y más sangre...La cosa empeoró cuando me percaté de mi actual situación: jodida, desempleada y sola. Resumen de mí.Comencé a tener uno de esos terribles momentos, en los que por más que se contiene la respiración, (con la intención de suspender la realidad al mismo tiempo en que se impide el paso del oxígeno al cuerpo) para darse un alivio, éste no llega.Tú más que nunca estabas presente, y como la mayoría de las veces no conmigo....
viernes, 14 de marzo de 2008
lunes, 10 de marzo de 2008
jueves, 6 de marzo de 2008
pedazos, inconsciente, gracias
No sé por dónde empezar a buscar, a recoger los pedazos de mi y hacer una nueva alana.
Diariamente veo en mis cuerpo las huellas brutales del recuerdo, mano y antebrazo amoratados, y recuerdo nuevamente, y entonces... pienso en tus palabras... decido que es tiempo de empezar a buscar qué es moral para entender a la vida, para entender mi historia.
Luego pienso que lo que debo hacer es recoger los pedazos de mi y tirarlos a la basura, junto con todas las porquerías inservibles que ahí hay, para luego, dejar que el tiempo se encargue de regenerar en tiempo y forma que mejor convengan.
Cuando uno recuerda, cada dia se da cuenta que entiende menos las cosas, y pasa un tiempo importante de su vida gastando energía en ello, creo que es parte de la sanación y aun con todo eso, se termina sin entender nada.
Fácil sería que existiera en la realidad, Eterno resplandor de una mente sin recuerdo, para DESAPARECER LO QUE NOS HACE DAÑO, y después de todo creo que terminaríamos haciendo lo que Joel Barish quien finalmente se arrepiente de borrar de su mente los dolorosos pasajes de su vida al lado de su chica. Después de todo, no queda más que decir... fue un gusto conocerte.
Diariamente veo en mis cuerpo las huellas brutales del recuerdo, mano y antebrazo amoratados, y recuerdo nuevamente, y entonces... pienso en tus palabras... decido que es tiempo de empezar a buscar qué es moral para entender a la vida, para entender mi historia.
Luego pienso que lo que debo hacer es recoger los pedazos de mi y tirarlos a la basura, junto con todas las porquerías inservibles que ahí hay, para luego, dejar que el tiempo se encargue de regenerar en tiempo y forma que mejor convengan.
Cuando uno recuerda, cada dia se da cuenta que entiende menos las cosas, y pasa un tiempo importante de su vida gastando energía en ello, creo que es parte de la sanación y aun con todo eso, se termina sin entender nada.
Fácil sería que existiera en la realidad, Eterno resplandor de una mente sin recuerdo, para DESAPARECER LO QUE NOS HACE DAÑO, y después de todo creo que terminaríamos haciendo lo que Joel Barish quien finalmente se arrepiente de borrar de su mente los dolorosos pasajes de su vida al lado de su chica. Después de todo, no queda más que decir... fue un gusto conocerte.
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