lunes, 31 de marzo de 2008

Mami se va primero

Baby estaba acostado, echando la siesta, mientras su madre lo miraba reservadamente, ambos habían acordado ir al parque un rato, aprovechando que la tarde estaba fresca, sin embargo, ella en realidad tenía otros planes en mente
Había comenzado a fumar más que de costumbre, y por las tardes, casi siempre apestaba a vino barato.
Su apariencia dejaba mucho que desear, maquillada en exceso como si fuera a ir a un baile, con minifaldas sumamente cortas, y perfume de violetas, blusas de estampados animales o flores exóticas y zapatillas de plataforma.
Vestimenta nada apropiada para ir a un parque, subir al trenecito, mecerse en un columpio o correr entre los cochecitos...
Ella era así y a baby le gustaba, siempre la miraba con gran ternura y admiración, como si fuera el único ser que existiera en su pequeña versión del mundo real y en realidad así era, mamy significaba todo para él, pues le inspiraba la seguridad que necesitaba.. y sin embargo, esto pronto iba a acabar.
Mamy dejó su novela del corazón a un lado de la cama, apagó el cigarrillo y dejó la copa carmesí a un lado. Se acercó unos pasos al cuerpecito que se encontraba inmune en la cuna, lo miró con detenimiento, como no queriendo olvidar los detalles y se centró en el cronometrado respirar de aquel ser.
Suspiró, bajó la mirada hacia la boquita que sacaba baba y las mejillas chapedadas, volvió a suspirar, dio al vuelta y caminó con cuidado para no despertarlo.
Tomó el cardigan que estaba tirado en el rincón, y salió de la estancia, giró la perilla y se fue.. jamás volvió....