lunes, 24 de marzo de 2008

resaca

Pasar los días sin tí es como dejar de beber..
Sólo pasa cuando uno ha tocado fondo, entendiendo o sin terminar de entender que me hace mal seguir con este estilo de vida.
Sucede más por seguir viviendo que por estar verdaderamente convencido...
Comencé a marcar en el calendario con una gran X en color rojo cada día que pasaba sin haberte visto o hablado contigo, porque pensar en tí es asunto aparte, supongo... que cuando lo deje de hacer ya no será necesario marcar nada.
La resaca en ambos casos parece la situación más terrible del mundo que me pudo haber sucedido.
Ni hablar... es despertar cada mañana y decirme a mí misma: Hoy estaré bien... y al caer la noche afirmar que pude lograr estar sin tí. No es nada fácil... me engaño constantemente.
Entonces miro al fondo del cajón del buró que está junto a mi cama, una botella de Vodka a punto de terminar se asoma, la veo dos, tres veces al día, con desprecio, con cierta atracción, con cierta melancolía, igual que aquella foto donde me estás besando. Ambas cosas las vuelvo a meter bien al fondo del cajón, ahí donde la luz no penetra, con este acto pretendo aparentar que ni el alcohol ni tu existen.
Miro constantemente el reloj y noto que el tiempo transcurre lentamente, definitviamente no está de mi lado.
Cierro los ojos e intento no pensar en nada, vaya que lo intento con ganas y voluntad, pero no... no sucede nada, o más bien sucede todo... la mente se vuelve un lienzo en blanco, listo para ser impregnado con los recuerdos, manchas de carmesí, lágrimas, sudor, fluidos... inútil resultó no pensar.
Abro los ojos y trato de entretener al subconsciente con quehaceres cotidianos, que al ser tan monótonos no sirven de nada, se puede pensar en todo mientras éstos se realizan.
Sesenta segundos hacen un minuto, y sesenta minutos una hora, vaya la llevo de gane, ya va medio día en el que logro subsitir sin tu ser. Pienso que esto pasará tarde que temprano, me doy ánimo aunque desisto de seguir el programa de pasos tan utilizado en las asociaciones AA, lo que le sienta bien a la mayoría de la gente, no me va a mi, comprobado.
El sueño me venció en algún momento, pues hoy se asoma un nuevo sol por la ventana. Me levanto lentamente y pienso que estoy a punto de superarlo.
Tomo el marcador y marco una X más al calendario en el 24 de mayo, entonces... la tentación me gana, cuento los días que han pasado.
Mierda... sólo son cinco días desde la vez que me dejaste. Corro, abro el cajón, tomo la botella y empino hasta el final.

No hay comentarios: