martes, 22 de abril de 2008
Las preocupaciones de la vida.
La vida comenzó a preocuparme la vez que durante un simple y cotidiano trayecto a casa, tras la repetición de la misma frase emitida tres veces, mi padre seguía ingnorandome. Caí en la cuenta que su vida iba en declive, y no precisamente en salud.Lo noté en sólo cinco segundos, viejo, acabado, preocupado, cargando sobre su espalda no sólo estrés, sino años de problemas, fracasos, heridas.. me dolió verlo así.Durante el resto del día, traté de evitar visualizar su entierro, la carroza fúnebre, el sepelio, sin embargo a medida que el sol se ocultaba, la imagen se hacía cada vez más nítida.Volvió a dolerme, y no sólo eso, entonces entró en mí, la necesidad enorme de tener estabilidad económica y mandar a la chingada todo lo emocional, sentimental y físico.Volvió a dolerme esta situación una vez más, y entonces me preocupé, me dije, el día que muera mi padre, en verdad la vida comenzará a preocuparme verdaderamente.
Sobre las verdades del periodismo.
LO QUE CAMBIÓ.
Fácil resultó llenarse de la escoria que lo rodeaba a él, sin buscarlo, ni esperarlo, mucho menos planearlo...Retomé los apuntes escolares que había aprendido de la gran escuela, los cuales había guardado en la memoria a largo plazo, y entonces.. me dije: el embute, para los de la vieja guardia, o el chayo para la mayoría de los periodistas o los que se decían ejercerlo, al que siempre dije no, no, negativa tras negativa, con una postura inquebrantable que mantuve así hasta el día que verdaderamente comprendí que la vida no es blanco y negro, ni el bien y el mal la única verdad, era inevitable...Y, entonces no es que me convirtiera en una sinverguenza, más bien aprendí las reglas de ésta vida, que no era la mía, mucho menos la que deseaba, pero que era a fin de cuentas la vida. Decidí dejar de tratar de convencer a los demás de mi postura, cuando ante la necesidad de algo material, me llegó el primer "regalo" que si no era el primero en sí, era el primero que en verdad necesité aceptar.500 pesos de un sentón, y sólo por difamar a un ex alcalde, próximo a lanzarse nuevamente a campaña electoral. No resultó difícil, ni fácil, chamba es chamba, y en la bolsa del pantalón aguardaba mi embute, listo para satisfacer una necesidad.Comprendí entonces, que si bien uno no se va acostumbrando, obligadamente, va cambiando la forma de pensar o de ver las cosas.Y es que si bien, el periodismo es un trabajo muy noble, lo cierto es que es malamente valorado, principalmente por los altos mandos y jefes, sentenciando así a esta profesión a un mero oficio que para poder andar por él, debe el periodista inclinarse por segundos jefes, que sí reconocen que el cuarto poder tiene la suficiente fuerza para cambiar la historia de muchas personas.......
Fácil resultó llenarse de la escoria que lo rodeaba a él, sin buscarlo, ni esperarlo, mucho menos planearlo...Retomé los apuntes escolares que había aprendido de la gran escuela, los cuales había guardado en la memoria a largo plazo, y entonces.. me dije: el embute, para los de la vieja guardia, o el chayo para la mayoría de los periodistas o los que se decían ejercerlo, al que siempre dije no, no, negativa tras negativa, con una postura inquebrantable que mantuve así hasta el día que verdaderamente comprendí que la vida no es blanco y negro, ni el bien y el mal la única verdad, era inevitable...Y, entonces no es que me convirtiera en una sinverguenza, más bien aprendí las reglas de ésta vida, que no era la mía, mucho menos la que deseaba, pero que era a fin de cuentas la vida. Decidí dejar de tratar de convencer a los demás de mi postura, cuando ante la necesidad de algo material, me llegó el primer "regalo" que si no era el primero en sí, era el primero que en verdad necesité aceptar.500 pesos de un sentón, y sólo por difamar a un ex alcalde, próximo a lanzarse nuevamente a campaña electoral. No resultó difícil, ni fácil, chamba es chamba, y en la bolsa del pantalón aguardaba mi embute, listo para satisfacer una necesidad.Comprendí entonces, que si bien uno no se va acostumbrando, obligadamente, va cambiando la forma de pensar o de ver las cosas.Y es que si bien, el periodismo es un trabajo muy noble, lo cierto es que es malamente valorado, principalmente por los altos mandos y jefes, sentenciando así a esta profesión a un mero oficio que para poder andar por él, debe el periodista inclinarse por segundos jefes, que sí reconocen que el cuarto poder tiene la suficiente fuerza para cambiar la historia de muchas personas.......
Merlot Rosa, el acompañante incómodo.
Merlot...
Merlot Rosa me acompañaba mientras intentaba retomar mi labor periodística...
Su compañía no me agradaba del todo, pero a medida que pasaba el fecto cocainómano, y debido a que en el frigorífico ya no había rastro del vino tinto mexicano, ni del torito tlacotalpeño, Merlot resultó imprescindible.
Poco a poco fui tomándole cariño, observando minuciosamente su nada extraordinaria presentación, simple a tal grado de caer en lo corriente, sin embargo, el sudor que poco a poco emanaba de su ser, lo hacía apetecible con cierto grado de provocación a probarlo, y el color....... ese era asunto aparte... evidentemente rosa no era, y a través de la luz destellaba un leve carmesí parecido al leve rubor que emana una mujer que se sabe observada por un extraño.
Merlot permaneció por varios meses en el exilio, resultando útil en el ocaso de un día caluroso, pero más que todo consolador, delicosamente conveniente y cautivador, sin embargo, Merlot al término de su último gota, no volvería a estar conmigo ni el el refri de mi casa ni en mis labios, ni él ni mucho menos algunos de sus descendientes.
Merlot Rosa me acompañaba mientras intentaba retomar mi labor periodística...
Su compañía no me agradaba del todo, pero a medida que pasaba el fecto cocainómano, y debido a que en el frigorífico ya no había rastro del vino tinto mexicano, ni del torito tlacotalpeño, Merlot resultó imprescindible.
Poco a poco fui tomándole cariño, observando minuciosamente su nada extraordinaria presentación, simple a tal grado de caer en lo corriente, sin embargo, el sudor que poco a poco emanaba de su ser, lo hacía apetecible con cierto grado de provocación a probarlo, y el color....... ese era asunto aparte... evidentemente rosa no era, y a través de la luz destellaba un leve carmesí parecido al leve rubor que emana una mujer que se sabe observada por un extraño.
Merlot permaneció por varios meses en el exilio, resultando útil en el ocaso de un día caluroso, pero más que todo consolador, delicosamente conveniente y cautivador, sin embargo, Merlot al término de su último gota, no volvería a estar conmigo ni el el refri de mi casa ni en mis labios, ni él ni mucho menos algunos de sus descendientes.
martes, 15 de abril de 2008
Un poco más de mi en tí
Cuando intentando encontrar respuestas en tus ojos, me reflejo en los tuyos y quedo expuesta,
pues en las pupilas dilatadas o no, te doy las respuestas que tanto busco.
A diario en cada remembranza dedico el tiempo más que en los recuerdos en ti presente,
Cuando al besar tus labios cálidos recibo tu saliva y tu lengua, y tu recibes en tu boca, mi aliento, mi alma...
Tu mano y la mía juntas, caminando el uno al otro, la gran diferente temperatura corporal, tu transimitiendome calor, yo, la frescura que a momentos parece helar demasiado,
Yo un poco más en ti, porque es ahí donde se posa en mi mente el resto del día....
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