martes, 22 de enero de 2013

Quien sabe...

Quizás si al despertar le sonríes al espejo, la vida te sonría a ti, o al contrario si al llorarle una tormenta se desate. Si por no querer retroceder un poco te desvíes de tu destino del todo. He tomado decisiones, no todas correctas ciertamente, y sin embargo, el equivocarme pueda llevarme a un mejor lugar. Toda la noche estuve pensando, en aquellos momentos donde había tomado una decisión y no la sostuve, permitiendo que el tiempo, la incertidumbre y el miedo, empeorarán el camino. Pude haberme ahorrado tanto... y, sin embargo... quien sabe... El primer día que empieza hoy, tal vez no habría llegado. A veces hay que ver las cosas desde el punto de vista más drástico, para poder desprenderse de ellas. No miento, lo doloroso que es ver a una persona desde esa perspectiva, para darse cuenta que el amor importa, pero no es lo único. Que los malos momentos terminan, la depresión también, las lágrimas son finitas y las promesas tienen fecha de caducidad. Quien sabe, si este dolor traiga consigo una oleada de paz Quien sabe, si estos ojos enormes se vuelvan a llenar de luz Quien sabe... Pero si quizás al despertarme cada mañana sonría al espejo, algún día esa sonrisa surga con naturalidad.